MARÍA Y YUNAY

Conozco a María desde hace muchos años. Alocada, divertida, espontánea, sencillamente genial. A Yunay lo conocí hace poco pero desde el primer día te conquista. Algo serio, amable, cariñoso, atento, respetuoso, en definitiva, muy buena gente.

La boda tenía que tener elementos característicos de ambos y así fue. Los detalles fueron los grandes protagonistas. Mensajes personalizados, zapatos divertidos, arena con un gran significado y un sinfín de preparativos que no dejaron a nadie indiferente.  Pero si tengo que quedarme con algo de este día, sin duda, los invitados. A cual mas espontáneo o divertido.

Ahora que ya son una familia veo que el pasado nos coloca justo en el momento y lugar para conocer exactamente a quien tenemos que conocer. Se que Yunay va a cuidar, respetar, amar y acompañar a María durante muchos años y sé que María va sorprenderlo, animarlo, cuidarlo y crecer con él. Les deseo lo mejor durante muchos años.