Elena y Pedro buscaron la sencillez para su gran día.

Quisieron una boda religiosa y con los invitados muy bien seleccionados. No se dejaron llevar por el protocolo típico de esta celebración. Aplaudidos y arropados por sus seres queridos se dieron el “sí quiero” en Sta. Rita para luego celebrarlo en el restaurante Churchill de Ciudad Jardín.

Cada detalle fue cuidado minuciosamente y el ambiente siempre fue distendido y agradable.

Una boda tal y como ellos querían.Una boda tal y como ellos se quieren.